
Según la RAE (Real Academia Española) la tolerancia la define como el respeto a las ideas, creencias o prácticas de los demás cuando son diferentes o contrarias a las propias. Por otro lado, en cuanto a la definición religiosa de tolerancia encontramos que significa respetar y aceptar la existencia de otras formas de vivir, otras creencias e ideas, incluso la no aceptación de ninguna religión. Y para que se lleve a cabo necesitamos que los individuos y las instituciones reconozcan la diversidad y pluralidad del mundo en que vivimos, así como la existencia de conceptos que para otros son importantes, aunque estos pertenezcan a una minoría.
Los temas anteriores tratados en el blog son hechos en los que la gran mayoría de la población está de acuerdo; las modas y las nuevas tecnologías nos crean estados de ansiedad para que seamos como las grandes marcas y sus campañas publicitarias esperan. Pero hoy me gustaría ir un poco más allá, quiero hablaros sobre un tema que en la sociedad provoca confrontaciones entre muchos de nosotros diariamente, cuando en principio no debería ser así; religión y tolerancia. Dos palabras, en teoría hermanas pero, que en la práctica se comportan como Caín y Abel.
