«Yo amé, con perdón.
Amé por encima de todas las cosas, que es,
permítanme que les diga,
de la única forma en que se puede amar.
[…]
Sin embargo, escribo desde el dolor aquel
en que solíamos gritar que todo acaba mal
porque si no, no acabaría.»
Escandar Algeet
Hace unos días, me paraba a pensar en la fugacidad del tiempo; 3 años, 1.095 días, 26.280 horas, 1.576.800 minutos, 94.608.000 segundos. La cantidad de momentos que se almacenan en la memoria y que de nosotros depende el encauzarlos y calificarlos como felices o infelices. Pero, ¿qué ocurre cuando muchísimos de estos recuerdos (felices o infelices) te dicen que son mentira? ¿Dónde va a parar todo ese amor que has compartido y pensabas que la otra persona apreciaba?
Después de mucho tiempo sin pasar por aquí, sin que me leyerais, vengo a hablaros sobre la traición a la lealtad.
Según el diccionario, el término leal es un adjetivo/nombre común
1. [persona, animal] Que es incapaz de traicionar o engañar, actúa con respeto y fidelidad a sus principios morales, a sus compromisos o hacia la persona que lo ayuda, protege o mantiene.
Cuando una persona traiciona la lealtad a la cual se había comprometido, a lo mejor, puede equivocarse. Pero cuando una persona traiciona esa lealtad durante tres años siendo consciente, puede que tenga un problema. Pero yo hoy no vengo a hablar de la otra persona sino vengo a hablar de cómo autogestionar ese dolor y esa impotencia que los últimos días me ha costado tanto encauzar.
La decepción y la rabia es lo primero que pasa por tu cabeza cuando de repente te explota en la cara toda esa lealtad que has entregado entre una persona y tú. Te llenas de preguntas que jamás tendrán respuesta, pero a tu cabeza le costará mucho dejar de pensar en ello.
Lo siguiente es la fase de negación hacia los sentimientos y la búsqueda de un culpable. Pensar en qué has hecho mal para que después de tanto tiempo habiéndote hecho creer que estás fuera de tus cabales esa persona quisiera permanecer en tu vida o formar un futuro juntos con todo lo que ello conlleva. Y lo que jamás debemos hacer es creernos que nosotros mismos tenemos la culpa de que esto haya ocurrido. Una buena persona, que quiere y hace todo lo que está en su mano por otra, jamás tendrá culpa de que esta no le sea leal. Por eso más que nunca hay que mirarse a uno mismo y valorarse en mayor cantidad. Como nunca nadie lo había hecho, ni siquiera tú.
Y por último, debemos aprender a sacar a estas personas de nuestras vidas, dar las gracias por haberte enterado de la situación de deslealtad oculta y dejar que el tiempo pase. Y si en algún momento se consigue, perdonar. Liberarse de los malos pensamientos y recordar que el odio es un espejo contra uno mismo.
Aún así, escribiendo desde una de las peores sensaciones que creía que podía vivir, solo quiero decir que siempre que podáis evitar que una persona se sienta traicionada, que su vida se vea hecha añicos, la dejéis ir. Porque eso sí es amor. Y no lo que alguno está vendiendo en cada una de sus letras.







Te quiero. Y te quiero de verdad, porque un sentimiento siempre es VERDAD y se debe luchar día a día por él, la lealtad es la palabra más importante en la vida de una persona, desde que nacemos somos leales, nos enseñan a serlo, crecemos haciendo crecer ese vinculo hacia la madre, ese sentimiento de admiración hacia el padre. La lealtad hacia los hermanos, cuántos zapatillazos nos habremos llevado con la cantinela de fondo: -que me digáis quién ha sido!!
Cuantos; no se lo cuentes a nadie nos habremos cayado a sabiendas que estabamos cubriendo algo malo…
Cuando un sentimiento deja de ser verdad es porque nunca lo fue. Cuando una persona no es leal, no creció con la grandeza que conlleva ese sentimiento. Normalmente son personas frustradas, incapaces de pensar en los demas porque seguro que nadie se preocupó por ellos. Siempre les resultará más fácil culpar a los demás de sus errorer para no recordar la mierda de personas que son porque lo son, PORQUE LO ERES, chaval. Pero que no se engañen, si no son importantes en la vida de nadie es porque no se lo han ganado.
El estado del amor varía, pero el respeto y el sentimiento de protección no desaparece cuando has querido, salvo en personas sin sentimientos que nunca lo tuvieron. A titulo personal; es lo mejor que te podía haber pasado y los que te queremos lo sabemos y en el fondo tú también, una persona que ha superado lo que has superado tú en tu vida es de valorar incluso más que otra y quien no sepa cuidarte no merece otra cosa que el maravilloso regalo de la indiferencia porque en el gran corazon que tienes no hay lugar para el odio, coliflori ?