Son muchos los años que llevo de estudiante y han sido muchos los profesores que he tenido el placer de conocer, tanto para bien como para mal, pero todos se dedicaban a la enseñanza y querían transmitir sus conocimientos a sus alumnos de la mejor manera que sabían. Aun así, han sido muy pocos los que a día de hoy recuerdo con cariño y a los que les estoy muy agradecida por haber formado parte de mi vida y haber ayudado a convertirme en la persona que en este momento soy.
Llevo varios días escuchando conversaciones de familiares que tienen que obsequiar a los profesores de sus hijos, incluso yo misma me he visto entre la espada y la pared por no querer obsequiar con más regalos en mi graduación. Yo hoy quería hablar sobre este polémico tema que tantas vertientes tiene y de alguna manera creo que se nos está yendo de las manos.
